Dicen que una boda se vive tres veces: Cuando la imaginas, cuando la vives y cuando la recuerdas.

Yo me encargo de hacer que tus recuerdos sean mejores de lo que soñaste. 

Mi estilo es natural y delicado, pero potente.

Creo que una boda no está terminada sin una buena colección de imágenes en blanco y negro, esos momentos en los que sobra el color porque la emoción lo inunda todo. 

Momentos de música y de fiesta, de abrazos, besos, lágrimas, belleza y emoción. 

Vivo las bodas como una invitada más, pero soy sigilosa y discreta, eso me permite documentar todo muy de cerca y sin alterar la realidad de la celebración. 

He seleccionado algunas imágenes que resumen mi forma de trabajar, pincha en cada fotografia para verla con detalle


QUIERO SABER MÁS